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Abriendo el firmamento

La lucha es día a día.
El verdadero amor es
inquebrantable.
Susurran los vientos este día.
El invierno son las heridas
entre la melancolía y la
fragilidad del sol perdido.
Las promesas no se olvidan,
susurran las nubes del triste
abril.
Fuertes fríos no borran
las fotografías de su rostro.
Frente a la ausencia del
verano,
el himno de la esperanza es
ella.
La melodía del mágico
recuerdo
y la primavera del corazón
son los aromas del camino,
entre la memoria sin la cruel
amnesia,
abriendo el firmamento.
Compañeros de una eternidad,
los dos.
Amar es real.